qué es reflexología

La reflexología podal es una técnica terapéutica que sirve tanto para prevenir como para mejorar o sanar por completo nuestras dolencias y sus síntomas, así como para conseguir un equilibrio físico y mental. Es una gran alternativa o complemento a la medicina convencional.

Las zonas reflejas de los pies corresponden a las distintas partes del cuerpo. Al aplicar el masaje, de forma indirecta o refleja (de ahí el nombre de reflexoterapia), los órganos, glándulas, músculos, huesos, articulaciones u otras partes del cuerpo reciben un estímulo curativo.

La técnica consiste en la realización de un masaje manual que aplica presión en las áreas reflejas de los pies, sedando o estimulando dichas áreas. De este modo, conseguimos una reacción equilibradora automática en nuestro organismo, que se integra a través del Sistema Nervioso Central y de las vías neuronales del Sistema Nervioso Autónomo. A través de la valoración de la respuesta de dolor, y la presencia de nudos o crepitaciones en el punto presionado, se puede intuir que su zona refleja no está equilibrada. O la existencia de una disfunción en un determinado órgano o sistema.

Además de este efecto reflejo, hay un efecto local en los pies muy importante y útil para tratar y prevenir muchos problemas de los mismos.

para qué reflexología

La reflexología aporta múltiples beneficios a nuestra salud pues el conjunto de patologías y enfermedades que puede tratar es muy amplio.

SISTEMA DIGESTIVO

  • Estreñimiento
  • Hemorroides
  • Síndrome epigástrico (dolor en la boca del estómago)
  • Gases
  • Acidez
  • Colon irritable
  • Gastritis
  • Gastroenteritis…

 

Dolencias o disfunciones en:

  • Hígado (hepatopatías)
  • Páncreas
  • Vesícula biliar…

 

SISTEMA URINARIO

  • Cólicos nefríticos
  • Eliminación de pequeños cálculos y arenillas
  • Cistitis

 

SISTEMA RESPIRATORIO

  • Faringitis
  • Laringitis
  • Sinusitis
  • Rinitis
  • Bronquitis
  • Constipados
  • Mucosidad…

 

SISTEMA MUSCULAR Y ARTICULAR

  • Rigidez articular
  • Contracturas
  • Tendinitis
  • Bursitis
  • Rotura ósea
  • Rotura fibrilar
  • Hernias discales
  • Bruxismo
  • Lumbalgia
  • Dosarlgia
  • Cervicalgia…

 

SISTEMA REPRODUCTOR

  • Trastornos funcionales del ciclo menstrual
  • Dismenorrea (dolorosa)
  • Amenorrea…
  • Preparación para un parto más fácil y menos doloroso.
  • Estimulación al parto.

 

ÓRGANOS DE LOS SENTIDOS

  • Otitis
  • Conjuntivitis
  • Pérdida de equilibrio…

 

SISTEMA NERVIOSO

  • Estrés
  • Ansiedad
  • Insomnio
  • Depresión
  • Irritación del trigémino
  • Ciática
  • Migrañas
  • Cefaleas
  • Fibromialgia…

 

SISTEMA ENDOCRINO

  • Hipo e hipertiroidismo
  • Desequilibrio hormonal
  • Diabetes…

 

SISTEMA LINFÁTICO

  • Sobrecargas linfáticas (drenaje linfático)
  • Edemas
  • Post-operatorios
  • Amigdalitis…

 

SISTEMA INMUNITARIO

  • Defensas bajas
  • Alergia…

 

SISTEMA CIRCULATORIO

  • Hiper e hipotensión…

 

BENEFICIOS GENERALES

  • Mejora la circulación y presión sanguínea
  • Mejora la nutrición y oxigenación celular (equilibra el metabolismo)
  • Mejora la eliminación de toxinas
  • Mejora la circulación linfática
  • Disminuye la tensión física y emocional
  • Disminuye el estrés
  • Mejora la depresión
  • Potencia el sistema inmunológico y el potencial de auto sanación del cuerpo
  • Equilibra y restituye los niveles de energía revitalizándola, física, mental y emocionalmente
  • Regula el funcionamiento de los órganos de cuerpo

para quién reflexología

Para todas las personas de cualquier edad (bebés, niños, adolescentes, adultos y tercera edad).

un poco de historia

La reflexoterapia es una técnica milenaria con orígenes en la antigua China, Egipto y en las tribus indias de América Central y América del Norte. El primer signo escrito de esta terapia data del año 2330 a. de C. donde se muestra la aplicación de masajes en plantas de pies y en manos.

Es en la tumba de Ankmahor (oficial de mayor graduación después del emperador), donde se puede observar una pintura en la pared, en la que se realizan masajes de pies y manos.

La traducción dice: «no me hagas sufrir»
El practicante responde:  «agradecerás mis acciones»

Debemos también mencionar, sin pasar de largo, la gran importancia que en época de Jesús, se les daba a los pies. Recordemos que cuando algún familiar, o alguien muy querido o apreciado llegaba a la casa, solían recibirlo lavándole los pies y después se los ungían con aceites esenciales.

También en Oriente, (China, Malasia, India) hace varios milenios se practicaban, de forma rudimentaria, presiones sobre algunos puntos para aliviar ciertos trastornos. Las tribus indias de América central y América del Norte, trataban a los enfermos a través de los pies y las manos.

Pero fue el Dr. William Fitzgerald (1872-1924) médico laringólogo, quien pro primera vez realizara una investigación sobre la actividad terapéutica en los pies.

En el año 1902 toma contacto con la terapia zonal. En un principio trabajaba más con las manos que con los pies, aplicando presión en varias zonas de los dedos para aliviar el dolor. Mediante la observación en sus pacientes mientras les intervenía quirúrgicamente, llegó a la conclusión de que, aquellos que presionaban con fuerza las yemas de los dedos de la mano contra los cantos situados debajo de los reposabrazos de los sillones operatorios, soportaban mejor el dolor. Esto lo llevó a la conclusión de que, ejerciendo presión sobre los dedos de la mano, mejoraban o incluso desaparecían ciertos estados dolorosos.​

 


Al término de sus estudios, llegó a la conclusión de que podía dividirse el cuerpo en diez zonas verticales y tres horizontales, las cuales englobaban la totalidad del ser humano. Y que, partiendo de cada uno de los dedos del pie y de las manos, iban a terminar en la bóveda del cráneo, abarcando a su paso, órganos, vísceras, huesos… a toda estructura que se hallase en esa zona refleja. En 1930, Eunice Inghma, fisioterapeuta del Dr. Joseph Shelby Riley (estudioso y gran defensor de la teoría), utilizó zonas de terapia refleja en el tratamiento de sus pacientes, llegando a la conclusión de que el Dr. Fitzgerald estaba en lo cierto. Fue ella la que confeccionó los mapas de todo el cuerpo que hoy conocemos.